lunes, 12 de noviembre de 2012

Leyendo el gen egoísta. Parte 4.

La máquina de genes

En el "caldo primigenio" un montón de replicadores comenzaron a competir por una serie de recursos. Unos los producían mediante la luz del sol, otros se aprovechaba de los primeros y otros se aprovechaban de los segundos o de ambos a la vez. Estos replicadores fueron especializándose en subramas y subramas y dieron lugar a la gran diversidad de vida de hoy en día.
Somos una colonia de genes encerrados en pequeñas unidades, llamadas células. Sin embargo nos sentimos uno, no nos sentimos una comunidad. Esto es así porque durante miles de millones de año se han favorecido los genes que cooperaban y creaban máquinas de supervivencia que se movían de forma coordinada. Dawkins solo atribuye intencionalidad al individuo porque le resulta útil para desarrollar sus ideas, pero esto es solamente una atribución útil para explicar el comportamiento de las máquinas de supervivencia, nada más.

El comportamiento básicamente es movimiento, pero no cualquier movimiento. Una planta se mueve, pero no consideramos que tenga comportamiento. Son los animales los que tienen comportamiento, porque han desarrollado mecanismos para moverse mucho más rápido que las plantas. Todo este comportamiento está regulado de alguna manera y al parecer todo el proceso de regular el comportamiento gira en torno al cerebro. El cerebro hace cosas muy parecidas a lo que hace un computador aunque esté compuesto por un hardware muy diferente que opera con operaciones fundamentales diferentes a las de un computador electrónico. Obviamente una neurona maneja un código mucho más complejo que el código binario. Esto es porque la neurona tiene una estructura mucho más compleja que los transistores electrónicos. Una sola neurona puede tener 10000 conexiones, un transistor electrónico 3.

El cerebro controla la contracción muscular de las máquinas de supervivencia y esta contracción muscular está relacionada con los acontecimientos del mundo exterior, de ahí que el cerebro también controle organismos sensoriales. Es curioso que auténticas chapuzas como son el cableado nervioso que existe en nuestra retina produzcan hazañas tales como el fenómeno de la visión.

Cuando observamos a un animal buscar comida no podemos dejar de atribuirle "deseo" o "intencionalidad" que nosotros experimentamos en nuestra experiencia subjetiva.  Es inevitable encontrar a las máquinas de supervivencia como "determinadas" de algún modo para mantener vivos a sus genes. Este fenómeno que gira en torno a la intencionalidad es nada más y nada menos que lo que hoy se denominaría "conciencia". Sin embargo no nos dejemos engañar, cualquier comportamiento que aparentemente pueda entrañar una "conciencia" tras él, puede ser fruto de un procedimiento ciego y mecánico.

Pero, ¿cómo controlan nuestro comportamiento los genes si los genes actúan a un ritmo infinitamente más lento que el comportamiento animal? De la misma forma que un programador controla de antemano el comportamiento de un programa, aunque en este caso el programador es un procedimiento mecánico ciego que interactúa con un futuro incierto y azaroso. Me explico, uno puede programar a un jugador de ajedrez "cyborg" para que aprenda y mejore, una vez el programa se pone en marcha el programador no puede intervenir en lo que hace el programa. Pero si el programador es bueno, efectivamente, el jugador de ajedrez irá aprendiendo y mejorando en la medida que juegue contra contrincantes de mayor nivel que él.

¿Y cómo programan los genes a las máquinas de supervivencia cuando el entorno en el que estas se muevan será impredecible? Dawkins explica en este capítulo que el aprendizaje es lo que los genes han desarrollado para solventar este problema. Además algunos organismos aprenden sin necesidad de plantear un ensayo/error que puede costarles la vida, sino que simulan, hacen apuestas y a veces ganan y a veces pierden. Los organismos que apuestan de la forma adecuada sobreviven y los genes que poseen y que son responsables de su forma de desenvolverse se esparcen por el acervo genético de la especie. Así de sencillo y maravilloso. 

En resumen, en este capítulo Dawkins pone énfasis en que el comportamiento sea altruista o egoísta, está controlado de forma INDIRECTA pero intensa por los genes. Espero haber condensado este capítulo lo mejor posible, aunque dejo fuera muchos ejemplos muy interesantes. No dejéis de leerlo en el libro si podéis.